La contracción de 0,9% que registró el IMACEC, el índice que el Banco Central utiliza para medir la actividad económica mes a mes, superó las expectativas del mercado, que anticipaba un resultado peor. El alivio, sin embargo, fue relativo: el dato volvió a instalar las dudas sobre el estado real de la economía chilena.

El periodista Nibaldo Mosciatti, conductor del programa Causa y Efecto de Radio BioBío, señaló que el escenario económico ha obligado a replantear varias certezas. Junto a eso, identificó un factor que complica el panorama: la fragmentación política en Chile dificulta alcanzar acuerdos amplios en materia económica. Con el sistema de partidos dividido en múltiples bancadas, ordenar los votos para aprobar proyectos de gran escala se vuelve difícil para cualquier gobierno. Esa traba, dijo, afecta tanto a la administración actual como a la anterior.

El analista Néstor Aburto fue más específico sobre las señales del freno económico. La construcción inmobiliaria está prácticamente paralizada, las ventas de automóviles han caído de forma importante y hay una cautela marcada para tomar decisiones de inversión. No son cifras abstractas: son condiciones que los ciudadanos ya perciben en su vida cotidiana.

Aburto también manifestó preocupación por la falta de medidas concretas para reactivar la actividad. Entre las alternativas que mencionó está la novación de créditos, un mecanismo que permite renegociar deudas hipotecarias y que facilitaría que propiedades hoy trabadas por el alto costo del financiamiento vuelvan a circular en el mercado.