La investigación demuestra que cuando estas células de soporte del cerebro se desgastan por dolencias se ponen en alerta y la vitamina C, principal antioxidante cerebral, sufre alteraciones. Un equipo de investigadores liderado por la Universidad de Las Américas (UDLA) determinó que el daño oxidativo en enfermedades neurodegenerativas, como Alzheimer y Parkinson, activa a los astrocitos y altera las defensas antioxidantes, tales como la vitamina C, herramienta celular para limpiar tóxicos y protegerse.
Los astrocitos, soportes de las neuronas, son la mayoría de las células del Sistema Nervioso Central (SNC) humano, y cumplen tareas metabólicas, estructurales, homeostáticas y neuro protectoras. El estudio, explica que las neuronas usan la vitamina C activa y los astrocitos recogen la vitamina usada para reciclarla.
«La vitamina C es el principal antioxidante en el cerebro. El ácido ascórbico (AA, forma reducida) es captado por las neuronas a través del transportador sodio/vitamina C 2 (SVCT2).
Los astrocitos solo captan la forma oxidada de la vitamina C (el ácido deshidroascórbico (DHA)), a través de transportadores de glucosa», indica. El académico Pedro Cisternas, del Núcleo de Investigación en Nutrición y Ciencias Alimentarias de la Facultad de Salud y Ciencias Sociales de UDLA, quien estuvo a cargo de la investigación «Los astrocitos activados aumentan la captación de ácido deshidroascórbico, modificando el metabolismo intracelular y el reciclaje de vitamina C, y emulando afecciones neuropatológicas», explica que «el ácido ascórbico se recicla entre neuronas y astrocitos, preservando la capacidad antioxidante y manteniendo niveles fisiológicos de ácido deshidroascórbico.
Postulamos que el reciclaje de AA modula el metabolismo energético y redox de los astrocitos». El estudio indagó cómo la acumulación de vitamina C (en forma oxidada, DHA) afecta a los astrocitos, comparando astrocitos jóvenes con viejos o activados en cultivo, los cuales simulan la inflamación y estrés de las enfermedades neurodegenerativas.