El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, pidió este jueves a Israel que abandone el territorio del LÃbano, justo despues que se produjera la muerte de un casco azul serbio de la misión de paz y que se acordara un nuevo alto al fuego, el cual fue rechazado por Hezbolá. “Guterres exhorta a todas las partes a que respeten plenamente el cese de las hostilidades, pongan fin a cualquier nuevo ataque y cumplan en todo momento con las obligaciones que les incumben en virtud del Derecho internacional, incluido el Derecho internacional humanitario”, aseguró en un comunicado su portavoz, Stéphane Dujarric.

Antonio Guterres por Israel Israel y el LÃbano acordaron el miércoles implementar un alto el fuego condicionado a que la milicia chià Hizbulá detenga sus ataques contra territorio israelà y cese sus operaciones en el sur del paÃs árabe. El secretario general pidió a Hizbulá que “acate la decisión del Gobierno del LÃbano de extender su autoridad a todo su territorio y promover el control exclusivo de las armas por parte del Estado”.

En relación a la muerte del casco azul, Guterres expresó sus “más profundas condolencias” a la familia, compañeros y allegados del fallecido, asà como al Gobierno y al pueblo de Serbia, y deseó una pronta recuperación a los otros dos casos azules españoles heridos. El militar murió este jueves a causa de las heridas sufridas por la caÃda de morteros en la posición donde se encontraba cerca de Marjayoun, en el sur del paÃs, donde también resultaron heridos leves otros dos compañeros españoles.

La ONU informó de que ha abierto una investigación para esclarecer el suceso y recordó que siete miembros de la FINUL han muerto desde la escalada de hostilidades iniciada el pasado 2 de marzo. “Los ataques contra el personal de mantenimiento de la paz deben cesar”, afirmó Guterres, y subrayó que estas acciones constituyen “graves violaciones del derecho internacional humanitario” y “podrÃan llegar a constituir crÃmenes de guerra”.

El secretario general instó además a todas las partes implicadas en el conflicto a “respetar el cese de hostilidades” anunciado el pasado 16 de abril y a “garantizar en todo momento la seguridad del personal de Naciones Unidas y la inviolabilidad de sus instalaciones”.