Más personas salieron a buscar trabajo en los primeros meses del año, pero el mercado no logró absorberlas. Esa es la explicación que da el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) para el nuevo máximo del desempleo: 9,1% en el trimestre febrero-abril, el nivel más alto en casi cinco años. El Gobierno respondió creando una mesa interministerial con un objetivo concreto: generar 50 mil empleos antes de octubre.

Los datos del sector privado muestran un mercado en tensión. Buk, plataforma de gestión de recursos humanos, publicó su Radar Laboral con cifras de marzo a mayo: las renuncias voluntarias representaron el 2,1% de los trabajadores del sector formal, mientras que los despidos por necesidades de la empresa llegaron al 1,7%, según informó BioBío Chile.

Daniel Mas, biministro a cargo del plan de empleo del Gobierno, identificó tres zonas prioritarias: Valparaíso, Biobío y la Región Metropolitana, donde hay 940 mil personas sin trabajo. Esas regiones concentrarán los esfuerzos del Ejecutivo en los próximos meses.

Pero el Gobierno también tiene en mente un cambio más profundo. Estudia reemplazar la indemnización por años de servicio, el pago que hoy recibe un trabajador solo cuando lo despiden, por un sistema llamado "indemnización a todo evento". La diferencia es clave: bajo el nuevo esquema, los empleadores aportarían un 1,8% adicional del sueldo mensual a una cuenta individual del trabajador, que acumula fondos sin importar cómo termina la relación laboral.

La Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la principal organización sindical de Chile, rechaza el cambio. Para la CUT, la propuesta encubre una reforma laboral que debería discutirse abiertamente, no introducirse como parte de un plan de emergencia.

El economista Carlos Schmidt ve la iniciativa con cautela. Señaló que una indemnización a todo evento podría dar mayor flexibilidad al mercado laboral, pero advirtió que su impacto dependerá del diseño final. El Gobierno tiene hasta octubre para cumplir con los 50 mil empleos prometidos. Lo que ocurra en ese plazo definirá también la temperatura del debate sobre la reforma.