Kevin Cowan, consejero del Banco Central de Chile, entregó este viernes un diagnóstico sobre la economía del país en conversación con El Diario de Cooperativa. El economista, ex director ejecutivo del BID (Banco Interamericano de Desarrollo, la entidad multilateral de crédito para América Latina), planteó que las cifras débiles del primer semestre de 2026 responden a factores acotados, mientras que las condiciones estructurales de fondo favorecen una recuperación en el mediano plazo.

Cowan atribuyó los malos resultados de actividad e inflación a dos fuentes principales. El conflicto entre Estados Unidos e Irán encareció los combustibles y golpeó los costos de producción, mientras que problemas de oferta en la pesca y la minería pesaron sobre el Imacec, el indicador mensual que mide la actividad económica del país.

"Una parte grande de lo que pasó con el Imacec más reciente (...) son sorpresas negativas en el sector minero. Algunos de estos factores, especialmente los asociados al sector agrícola, son más bien transitorios y deberían repuntar", explicó, descartando que el bache tenga un carácter crónico.

Al mirar el horizonte de los próximos dos años, plazo que el Banco Central usa como referencia para fijar su política monetaria, el consejero se mostró confiado respecto de la inversión. Las condiciones de base se mantienen, apoyadas en el acceso a financiamiento y el precio de las materias primas. "Todas las señales nos indican que la inversión debería repuntar", afirmó Cowan.

El panorama para las familias chilenas avanza más lento. El consejero reconoció que el empleo y los salarios no crecieron al ritmo esperado durante el primer semestre, lo que llevó al Banco Central a revisar a la baja sus estimaciones de consumo interno. Las expectativas de los hogares también se deterioraron, sumando otro freno al gasto privado. "El consumo es un desafío", resumió Cowan, quien llamó a mantener cautela y a seguir de cerca la evolución del empleo y los salarios en los próximos meses.