La decisión del Gobierno de no reingresar el proyecto de nueva ley de pesca impulsado por la administración anterior abrió un nuevo foco de tensión en el sector. El Ejecutivo argumentó razones técnicas y políticas para descartar la iniciativa y optar por modificaciones acotadas a la normativa vigente, lo que generó reacciones tanto en dirigentes de la pesca artesanal como en el Congreso.

En entrevista con Pulso, el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Osvaldo Urrutia, ratificó lo que ya habían planteado en la comisión de la Cámara Baja hace unas semanas, al calificar el anterior proyecto de nueva ley general de pesca como “refundacional”. Así, Urrutia explicó que se enfocarán en perfeccionar la ley vigente con proyectos específicos en lugar de reemplazarla íntegramente como se venía discutiendo en el Parlamento.

En diálogo con Radio y Diario Universidad de Chile, el presidente del Consejo para la Defensa del Patrimonio Pesquero (Condepp), Hernán Cortés, cuestionó con dureza la determinación. “Me parece que es un error garrafal.

Creo que se estaba trabajando de cara al país en una nueva ley de pesca, a diferencia de la ley actual vigente, a la cual ellos le quieren meter mano solamente para cambiar algunas cosas”, criticó. El dirigente sostuvo que la decisión no se justifica con los argumentos entregados por el Ejecutivo.

“Ellos vienen a blindar la Ley Longueira, vienen a proteger los intereses de aquellos que profitaron de esta ley corrupta y quieren seguir haciéndolo”, acusó. “Esta ley de pesca corrupta no tomó en cuenta la situación socioeconómica y la vulnerabilidad del sector pesquero artesanal.