Moda chilena como una expresión, sentido de identidad y un aporte a la economía: descubriendo a Palosanto La ropa que usamos todos los días parece algo simple: elegir una prenda, pagarla y salir de la tienda. Pero detrás de cada chaqueta, vestido o polera hay una historia de creatividad, trabajo y decisiones empresariales que muchas veces pasan desapercidas.
Esa es justamente la historia que construyó la diseñadora chilena Tatiana Campos con Palosanto, una marca local que comenzó como una intuición creativa y que hoy forma parte del creciente ecosistema de la moda nacional. Cuando los chilenos pensamos en economía, probablemente a la gran mayoría se le viene una idea homogénea: minería, exportación y agricultura.
Pero, ¿sabías que estas actividades tan fundamentales para la economía del país requieren por norma, de vestuario especial? De hecho, todos necesitamos ropa.
Es una necesidad. Por ley, si alguien sale a la calle sin vestirse, se arriesga a multas de hasta 5 UTM.
Todos nos vestimos, todos los días. Algunos disfrutan del proceso de levantarse todos los días y preguntarse “¿qué me voy a poner hoy?”, otros simplemente se ponen lo primero que encuentran y no lo piensan más.