El espejo y el reflejo El gran ironista G.K. Chesterton escribió una vez que “los revolucionarios de hoy están resueltos a introducir nuevos usos en calzado, camas, comida o muebles, así que no tienen tiempo para rebelarse”.
Quizás le faltó decir que a los contrarrevolucionarios les puede suceder lo mismo: quedarse en el dress code y la minuta y no tener tiempo para la contrarrevolución. El retrato en el espejo, el reflejo invertido de sus contrarios.
¿Habrá percibido ese peligro el Presidente José Antonio Kast? No se sabe.
El viernes, Cadem liberó una encuesta según la cual Kast ha asumido con el mismo nivel de aprobación que tuvo Boric en su primera semana: 57%. Es una coincidencia sorprendente, pero no única.
En el repertorio de altos funcionarios, la similitud entre el nuevo gobierno y el que asumió con Boric es inescapable: amigos, aficionados, conocidos de amigos, debutantes, todos entusiastas, no todos criteriosos, algunos sobrios, otros cuantos hiperventilados. Pocos políticos profesionales.