¿Usas ibuprofeno de forma reiterada? Ojo, estudio advierte peligro oculto en los adultos El retraso en cirugías y citas con especialistas empuja a millones de personas a consumir este fármaco de venta libre, ignorando los severos riesgos para su salud.

El colapso y la creciente presión sobre las listas de espera del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) están provocando un complejo fenómeno sanitario. Ante las severas demoras para acceder a pruebas diagnósticas, sesiones de fisioterapia, citas con especialistas y cirugías de reemplazo articular, millones de ciudadanos británicos que sufren de artritis y dolor articular están recurriendo de forma masiva a medicamentos de venta libre para seguir trabajando y mantenerse activos.

Entre ellos, el ibuprofeno se alza como uno de los fármacos más comprados en el Reino Unido y de los más recetados en Inglaterra, al igual que en nuestro país, donde se puede comprar sin receta , incluso en ferias libres. Si bien este medicamento —que pertenece al grupo de los antiinflamatorios no esteroideos (AINE)— es barato y entrega un alivio moderado y temporal frente a la hinchazón y los episodios agudos, su uso frecuente y prolongado no está libre de peligros.

El académico de la Universidad de Essex, Anthony Paul Smith, advirtió que esta alternativa no soluciona los problemas estructurales de la osteoartritis, tales como el deterioro del cartílago, los cambios óseos o la inflamación interna, generando además una falsa sensación de seguridad. Los severos riesgos del uso prolongado El informe del especialista musculoesquelético enfatiza que la etiqueta de “venta libre” no es sinónimo de inocuidad.

El consumo sostenido de ibuprofeno durante semanas o meses acarrea peligros sistémicos que la población suele ignorar: - Irritación y hemorragias estomacales: El fármaco daña directamente la mucosa gástrica, elevando el riesgo de desarrollar úlceras e incluso sangrados internos graves que muchas veces no presentan síntomas previos. Este peligro se dispara en tratamientos con dosis iguales o superiores a los 2400 mg diarios, y en pacientes mayores de 65 años.