Hong Myung-bo intentó salir del país de incógnito. Con gorra y mascarilla, el exentrenador de la selección surcoreana buscaba pasar desapercibido en el Aeropuerto Internacional de Incheon, pero hinchas lo reconocieron y lo insultaron antes de que abordara su vuelo hacia Los Ángeles, ciudad donde reside su familia.
El técnico había renunciado a su cargo luego de la eliminación de Corea del Sur en el Mundial 2026, el torneo organizado en Estados Unidos, Canadá y México. La derrota desató una ola de críticas que, en su escalada más extrema, llegó hasta las amenazas de muerte directas contra el entrenador.
La presión no vino solo de las tribunas. El presidente de Corea del Sur reaccionó duramente y apuntó a los "incompetentes" del fútbol coreano, una declaración que terminó de hacer insostenible la posición de Myung-bo y selló su salida del cargo.
El país que en 2002 alcanzó las semifinales del Mundial jugado en casa junto a Japón cierra este ciclo con su técnico huyendo bajo amenazas de muerte. La Federación Coreana de Fútbol no ha informado cuándo iniciará la búsqueda de un nuevo entrenador.
