El Kremlin descarta la prolongación de la tregua de 32 horas una vez expire en la medianoche del domingo de Pascua ortodoxa, la festividad religiosa más importante en Rusia y Ucrania. "La operación militar especial continuará una vez expire la tregua, hasta que (el presidente ucraniano, Volodímir) Zelenski se arme de valor y asuma su responsabilidad", en alusión a la retirada de sus tropas del Donbás, dijo Dmitri Peskov, portavoz presidencial, en declaraciones a la televisión pública rusa.

Peskov insistió en que Moscú desea "una paz sólida", que sólo llegará cuando Rusia "alcance los objetivos que se marcó desde el principio" de la campaña militar en febrero de 2022. "Esto se puede hacer literalmente hoy, pero Zelenski debe adoptar la decisión conocida por todos.

Y tan pronto como se adopte, entonces todo entrará en un cauce pacífico", señaló, aunque Kiev se ha negado hasta ahora a replegar sus tropas y plantea congelar la actual línea del frente. La discrepancia se reduce "a unos pocos kilómetros cuadrados" de territorio El portavoz subrayó que, en realidad, la discrepancia entre ambos bandos se reduce, "efectivamente, a unos pocos kilómetros" cuadrados.

"A grandes rasgos, queda por liberar el 17-18% de la república popular de Donetsk. Y eso significará alcanzar la frontera administrativa" de la anexionada región ucraniana de Donetsk, explicó.

Peskov insistió en que el alto el fuego que entró en vigor a las 16:00 horas del sábado (09:00 hora chilena) es "un gesto humanitario" del presidente ruso, Vladímir Putin, ya que la Pascua "es una festividad sagrada para rusos y ucranianos", aunque fue Zelenski el primero en pedir una tregua para que los fieles pudieran acudir sin riesgo a los servicios religiosos. En cuanto a las violaciones de la tregua, explicó que Putin ordenó al Ejército que estuviera atento "en caso de posibles provocaciones" y recordó que el pasado año ocurrió lo mismo.