En un mercado saturado de hiperrealismo y disparos, el estudio neozelandés Cerebral Fix ha lanzado una propuesta que es, literalmente, una obra de arte en movimiento. Kiln se posiciona como uno de los juegos más originales del catálogo de Xbox, centrando su jugabilidad en una mecánica tan antigua como la humanidad: la alfarería.

La premisa de Kiln es tan absurda como brillante. El jugador no elige un personaje predeterminado; lo fabrica.

Dinámicas de juego que te atrapan Las dinámicas de este videojuego te atrapan, partiendo por el modelado físico. El juego comienza en un torno de alfarero donde debes dar forma a tu vasija utilizando los gatillos del control.

Pero ojo: tienes que ser preciso, ya que se considera la física del centro de gravedad. Cada curva y grosor que le des a tu creación afectará cómo se mueve, cómo gira y qué tan resistente será ante los impactos.

Y luego toca equiparse con armamento incrustado. Una vez moldeado, puedes añadirle brazos de madera, pinchos o pesas que definirán tu estilo de combate.