La selección de Uruguay llega a su partido más importante de la Copa del Mundo 2026 con un conflicto interno que se hizo público horas antes del encuentro. La Celeste enfrenta este viernes a España con la obligación de ganar para mantener opciones de avanzar a los dieciseisavos de final, pero la preparación quedó marcada por una reunión directa entre cuatro referentes del plantel y el técnico Marcelo Bielsa, el rosarino que dirigió a Chile entre 2007 y 2011.

Según reveló el medio uruguayo El Espectador, el arquero Sergio Rochet, los volantes Manuel Ugarte y Rodrigo Bentancur, y Federico Valverde, mediocampista del Real Madrid, solicitaron un encuentro privado con el entrenador. Los cuatro le plantearon su disconformidad con la intensidad de los entrenamientos y argumentaron que las cargas físicas habían derivado en lesiones de compañeros del plantel.

Junto a eso, cuestionaron el plan táctico para el duelo ante España. Propusieron un esquema defensivo basado en el contragolpe, algo distinto a lo que Bielsa tenía pensado para ese partido.

La respuesta del técnico no fue inmediata. Bielsa convocó a todo el plantel y tomó la palabra durante 48 minutos, gran parte del tiempo con la vista clavada en el suelo. Rechazó el cambio táctico: insistió en que Uruguay debía jugar espejo a España, replicando el sistema del combinado europeo dirigido por Luis de la Fuente, quien llevó a España a conquistar la Eurocopa 2024.

El discurso fue más allá de la táctica. El técnico evocó episodios anteriores de tensión en el vestuario y acusó que algunos integrantes del plantel habían intentado sacarlo del cargo en dos oportunidades, en relación a los conflictos con el delantero Luis Suárez y el volante Nahitán Nández. También señaló que su influencia fue determinante en el desarrollo de las carreras del defensa Sebastián Cáceres y el extremo Maximiliano Araújo.

El informe de El Espectador fue publicado a pocas horas del partido, con Uruguay obligado a ganar a España para seguir con vida en el Mundial 2026.