Javier Castro Bugarín Taichung (Taiwán), 7 may (EFE).- Las exportaciones de drones de Taiwán a Europa se han multiplicado por cuarenta ante la demanda provocada por la guerra en Ucrania, un tirón que la isla está aprovechando para desarrollar su propia industria de vehículos no tripulados, claves ante un eventual conflicto armado con China. PUBLICIDAD Según el Instituto de Investigación para la Democracia, la Sociedad y las Tecnologías Emergentes (DSET), un laboratorio de ideas financiado por el Gobierno taiwanés, los envíos de drones taiwaneses al continente europeo alcanzaron las 136.010 unidades en el primer trimestre de 2026.
Ese número supera los 107.433 sistemas que Taiwán exportó a Europa el año pasado, un volumen 41,7 veces superior al registrado en 2024, cuando tan solo se enviaron 2.574 aparatos, de acuerdo a un informe del DSET. PUBLICIDAD "Este crecimiento es muy estable y remarcable y, aunque está lejos de las cifras de producción de Ucrania, para Taiwán es un progreso significativo", afirma a EFE Ling Ting-wei, investigadora no residente del DSET y autora del citado documento.
Desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, Kiev ha empleado numerosos drones de origen chino en el campo de batalla y, por ello, se muestra prudente a la hora de trabajar con Taiwán, por lo que la mayoría de los envíos desde la isla a Ucrania se canalizan a través del sector privado y terceros países. PUBLICIDAD Según estimaciones del DSET, los principales destinos de los drones taiwaneses en 2025 fueron República Checa (70.372 unidades) y Polonia (31.711), desde donde gran parte de ellos serían transferidos posteriormente a Ucrania.
La mayoría de estos sistemas cuentan con un peso máximo al despegue de entre 250 gramos y 7 kilogramos, lo que los hace aptos para tareas de vigilancia e incluso para portar pequeñas cargas explosivas. En cualquier caso, los fabricantes desconocen el uso final que tienen estos drones.
PUBLICIDAD "No podemos identificar cuáles son los propósitos de nuestros consumidores finales. No podemos controlarlo porque, en este momento, solo hacemos el 'hardware' del dron, no exportamos material explosivo", explica Jennifer Chuang, presidenta de la firma taiwanesa Aerospace Industrial Development Corp (AIDC), en una reciente conversación con medios internacionales.