El 3 de junio de 1962, la selección Colombia firmó el primer gran capítulo de su historia al protagonizar uno de los partidos más sorprendentes de la Copa del Mundo. Ese día, el combinado nacional logró empatar 4-4 con la Unión Soviética en el torneo disputado en Chile.
El resultado fue significativo porque llegó después de estar tres goles abajo luego de 15 minutos de partido, y revertir un 4-1 con 20 minutos por disputarse. Adicionalmente, se trataba de una Colombia que apenas hacía su primera aparición en un campeonato del mundo contra una de las llamadas en esa edición a disputar palmo a palmo el título, gracias a su condición de vigente campeón de Europa, tras quedarse con la primera edición de la Eurocopa celebrada en 1960.
PUBLICIDAD Así llegaron los dos equipos Cerca de 8.000 aficionados hicieron acto de presencia en el estadio Carlos Dittborn de Arica aquella tarde de domingo, hacia las 03:20 p. m.
(hora local) para presenciar un juego que en principio tenía un claro favorito. Colombia, con Adolfo Pedernera en la dirección técnica, se clasificó al torneo superando a Perú en una serie a dos partidos con victoria 1-0 en el estadio El Campín de Bogotá y empate a un gol en Lima.
Nombres como Efraín “el Caimán” Sánchez, Marino Klinger, Delio “Maravilla” Gamboa, Hermán “Cuca” Aceros y Héctor “El Zipa” González se encontraban entre las claves de este proceso. PUBLICIDAD En su debut en el torneo, se midieron ante Uruguay y llegaron a ponerse en ventaja con anotación de Francisco “Cobo” Zuluaga, mostrando determinación ante los bicampeones del mundo pese a su inexperiencia en ese nivel competitivo.