No es sólo el álbum: alta demanda de viajes, televisores y camisetas acelera el “modo Mundial” Pese a que Chile no participa de esta edición, desde agencias de viajes y multitiendas revelan que existe un particular interés, marcando además un novedoso fenómeno social que tuvo su punto de partida con la venta del álbum. Cada cuatro años el planeta se pone en “modo Mundial”.
En casi dos semanas más, un nuevo evento futbolístico, el de México, Canadá y Estados Unidos, concentrará la atención deportiva. Si bien Chile jugó por primera vez uno en 1930, recién en 1962, cuando la cita se disputó en tierras nacionales, comenzó a vivirse verdaderamente lo que es un campeonato de estas características.
El país, y sobre todo el comercio, giraron en un 100% en torno al Mundial. Se vendían camisetas, la pelota oficial, accesorios de todo tipo, como llaveros, ceniceros, cojines, banderines, hasta el álbum.
La sociedad vivió enfocada en la Copa del Mundo. Luego vino el Mundial de Francia 98, el que desató un fenómeno similar.
Chile no disputaba un campeonato hacía 16 años, lo que generó la fiebre mundialera en todo sentido. Así, muchos chilenos viajaron a tierras galas con el objetivo de ver a la selección de manera presencial.