Estudio: Redes sociales superan a la familia como principal espacio de influencia emocional Investigación en Ñuñoa reveló altos niveles de ansiedad y presión académica entre adolescentes Investigación en Ñuñoa reveló altos niveles de ansiedad y presión académica entre adolescentes Un estudio realizado por la Municipalidad de Ñuñoa y la Universidad UNIACC alertó sobre el estado de la salud mental adolescente en establecimientos municipales de la comuna. La investigación detectó altos niveles de estrés, ansiedad y presión académica, además de una creciente influencia emocional de las redes sociales por sobre otros espacios tradicionales como la familia, el colegio o la comunidad.
La investigación contó con la participación de más de 3.300 estudiantes pertenecientes a 16 establecimientos municipales de Ñuñoa y es considerada uno de los primeros estudios comunales en Chile que aborda la salud mental adolescente a partir de las propias experiencias y relatos de los jóvenes. Según los resultados, las redes sociales y medios digitales alcanzan una presencia de 3,05 puntos en la vida emocional de los adolescentes, superando a profesores (2,94), profesionales de salud mental (2,58), convivencia escolar (2,57) y organizaciones comunitarias (2,51).
Otro dato preocupante es que tres de cada cuatro jóvenes nunca ha recibido atención en salud mental, pese a reconocer afectaciones vinculadas al estrés, la ansiedad y la presión social. El estudio también identificó diferencias importantes entre hombres y mujeres.
Las adolescentes reportan niveles significativamente más altos de estrés y ansiedad que los hombres -3,76 versus 3,07-, además de una mayor presión relacionada con estereotipos físicos, expectativas sociales y rendimiento académico. La investigación reveló además que muchos estudiantes sienten falta de escucha y validación por parte de los adultos, junto con convivir con situaciones de acoso, presión social y temor al fracaso académico.
El alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, afirmó que "cuando las redes sociales empiezan a tener más influencia emocional que el colegio, los profesores o incluso los espacios comunitarios, lo que tenemos es una señal de alerta que no podemos normalizar. La salud mental dejó de ser un tema secundario, es una urgencia educativa y social".