En la antesala del duelo que enfrentará a Francia y Paraguay en el Mundial 2026, el debate abandonó la cancha para instalarse en el terreno de la controversia racial. José Luis Chilavert, el arquero que convirtió a Paraguay en referente futbolístico sudamericano durante los años noventa, publicó un tuit con alusiones a la diversidad étnica del equipo francés. La reacción fue inmediata: usuarios de redes sociales catalogaron el mensaje como racismo sin matices.

El detonante fue Christophe Dugarry, exdelantero campeón del mundo con Francia en 1998 y uno de los comentaristas deportivos más polémicos de la televisión gala. Dugarry había declarado que Paraguay sería "humillado" por Les Bleus, la selección francesa, antes de que comience el partido. Chilavert respondió apuntando a la composición étnica del equipo galo, en una referencia que remite a uno de los debates más persistentes que rodean a esa selección: el cuestionamiento racista sobre su identidad nacional.

Francia ha sido blanco de ese tipo de ataques desde su propio proceso de construcción multicultural. La selección que levantó la copa en 1998 fue celebrada como símbolo de una "France black-blanc-beur", expresión francesa que designa a jugadores de origen negro, blanco y árabe que conformaron ese plantel histórico. Un modelo que las contradicciones sociales del país han tensionado durante décadas. Que un ícono sudamericano recurra a ese argumento para responder una crítica deportiva dice algo sobre los límites de cierto discurso futbolístico en la región.

El episodio no es aislado. Chilavert cuestionó también el trabajo de Gustavo Alfaro, el técnico argentino que conduce a Paraguay en este torneo, y arremetió contra Orlando Gill, figura histórica del fútbol paraguayo. Una seguidilla de declaraciones que aleja al exarquero del papel de hincha ilustre para convertirlo en protagonista inesperado de la previa más relevante que Paraguay ha disputado en años.

El intercambio entre Chilavert y Dugarry se produjo a horas del cotejo con Francia, que definirá si Paraguay, la selección que ya sorprendió al mundo al eliminar a Alemania en esta Copa del Mundo, puede seguir escribiendo su épica en el Mundial 2026.