Tres horas de traslado terrestre desde la Base El Libertador hasta la costa, llegando cerca de las 2 de la mañana del sábado. Esa fue la bienvenida a Venezuela del equipo USAR (Búsqueda y Rescate Urbano) de Bomberos de Chile, que sin pausa inició las operaciones entre los edificios colapsados de La Guaira, ciudad portuaria ubicada a pocos kilómetros al norte de Caracas.
El sublíder de la misión, Nicolás Oliver, describió el primer día de trabajo desde la zona afectada. "A lo largo del día hemos estado participando en distintas actividades. Dentro de las más relevantes fue participar en búsqueda de sitios potenciales donde puedan haber víctimas vivas, en donde poder centrar los esfuerzos de los rescates", dijo el rescatista.
La oscuridad no detiene las operaciones. Pasadas las 22:30 horas, Oliver confirmó que un segundo grupo se preparaba para continuar las labores nocturnas mientras un equipo de rescate permanecía en alerta, por si aparecía la señal de vida que todos esperan encontrar.
El escenario sobre el terreno es brutal. Exequiel Gallardo, enlace del equipo chileno en Venezuela, lo describió sin rodeos al diario LUN: "Ojalá pudiera describir esto de forma más amable, pero los edificios vacacionales con vista al mar quedaron más destruidos que los sociales". Una imagen que condensa la paradoja del desastre: los edificios del turismo y el ocio, más expuestos y en muchos casos con menor refuerzo estructural, concentran ahora el mayor nivel de destrucción y el foco de las labores de rescate.
El trabajo sigue los protocolos internacionales de búsqueda y rescate urbano, comenzando por la identificación de zonas de interés y la evaluación de la estabilidad de cada estructura antes de ingresar. Un proceso metódico que contrasta con la urgencia de cada hora que pasa.
El doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5 ha dejado 1.450 personas fallecidas según el último balance oficial venezolano. El equipo USAR de Bomberos de Chile continúa desplegado en La Guaira, con operaciones activas las 24 horas.
