El sobrepeso en perros y gatos dejó de ser una situación aislada para transformarse en un problema de salud cada vez más frecuente en la consulta veterinaria. Lo que muchas veces comienza como unos kilos de más, termina convirtiéndose en un factor de riesgo sostenido que impacta articulaciones, metabolismo, sistema cardiovascular y calidad de vida.

La obesidad en mascotas no aparece de manera abrupta. Se instala progresivamente, muchas veces sin generar señales evidentes en sus primeras etapas.

Esa es precisamente la razón por la cual hoy los especialistas hablan de un fenómeno crónico y silencioso. “Uno de los principales desafíos es que el aumento de peso se normaliza.

Escuchamos con frecuencia que si está gordito está feliz. Sin embargo, el tejido adiposo no es inerte: es metabólicamente activo y favorece procesos inflamatorios que afectan distintos sistemas del organismo”, explica Diego Rugeles, médico veterinario especialista en nutrición y gerente técnico de POEMA®.

El exceso de peso está asociado a un mayor riesgo de diabetes, enfermedades osteoarticulares, problemas respiratorios y menor expectativa de vida. En gatos, además, puede predisponer a trastornos metabólicos complejos.