El nuevo modelo de IA, capaz de detectar vulnerabilidades críticas en segundos, redefine la urgencia de marcos regulatorios y preparación técnica que deben tener las empresas chilenas. La CCHIA enfatiza que Chile debe acelerar su estrategia de defensa digital ante el surgimiento de este tipo de herramientas.
Ante el impacto global de Mythos, el más reciente y potente modelo de inteligencia artificial desarrollado por Anthropic, la Cámara Chilena de Inteligencia Artificial (CCHIA) alerta sobre sus implicancias. A diferencia de sus predecesores, Mythos ha demostrado una capacidad sin precedentes para identificar miles de vulnerabilidades desconocidas en sistemas operativos y navegadores web, lo que ha llevado a la compañía norteamericana a restringir su acceso inicial solo a un selecto grupo de empresas de ciberseguridad y tecnología bajo el denominado Project Glasswing.
Desde la CCHIA advierten que, si bien esta tecnología promete una capacidad defensiva revolucionaria para parchar infraestructuras críticas, también representa un desafío ético y de seguridad sistémica. El hecho de que una IA pueda encadenar fallos de seguridad complejos de forma autónoma pone en jaque los métodos de protección tradicionales utilizados por el sector público y privado en Chile.
La visión de la CCHIA Edison Vásquez, Presidente de la Cámara Chilena de Inteligencia Artificial, señaló la importancia de no subestimar este avance. «Con la llegada de modelos como Mythos, la brecha entre la capacidad ofensiva y defensiva en el ciberespacio se vuelve más delgada que nunca.
No estamos ante un simple asistente de chat, sino ante una herramienta de ingeniería profunda que puede tanto blindar una nación como exponer sus puntos más críticos en cuestión de horas. Para Chile, esto no es solo una novedad tecnológica, es un llamado urgente a las empresas y al Estado para elevar los estándares de resiliencia digital».