La primera mitad de 2026 escribió un capítulo bisagra en la historia energética del país. La escasez de lluvias que marcó el territorio chileno durante los primeros seis meses del año provocó una caída histórica en la generación hidroeléctrica, mientras el sol y el viento tomaron el relevo con más fuerza que nunca.
Según datos del Coordinador Eléctrico Nacional (CEN), el organismo técnico que opera el sistema eléctrico chileno, la generación hidráulica retrocedió de 10,5 a 8,6 teravatios hora (TWh) entre enero y junio, una baja del 18% frente al mismo periodo de 2025. Es el registro más bajo desde el primer semestre de 2023, cuando la producción llegó a 7,9 TWh.
Pero el sistema resistió. La generación eléctrica total creció un 5%, pasando de 43,2 a 45,3 TWh, gracias al salto de las energías renovables. La solar y la eólica subieron un 15% y ya representan el 40% de toda la electricidad generada en el país. Las baterías BESS (sistemas de almacenamiento de energía por baterías) marcaron el avance más contundente del semestre: su aporte creció un 147%.
Ramón Castañeda, director ejecutivo del CEN, precisó que "la menor disponibilidad de recursos hídricos ha reducido la generación hidroeléctrica durante este período", aunque aclaró que "esa menor producción ha sido compensada mediante otras fuentes de generación, permitiendo mantener el abastecimiento de la demanda".
El cuadro no es solo técnico. Las lluvias que escasean son parte de un patrón de sequía que afecta al territorio hace más de una década y convierte cada invierno seco en una prueba para el sistema energético. El giro hacia el sol y el viento no es una respuesta coyuntural, sino la consolidación de un cambio que ya no tiene reversa.
Castañeda aclaró que no se prevén déficits de abastecimiento para los próximos 12 meses bajo condiciones normales de operación. Con todo, alertó que "el atraso en las lluvias, junto con la indisponibilidad de algunas unidades generadoras relevantes, hace necesario que las empresas mantengan niveles adecuados de disponibilidad y capacidad de almacenamiento de combustibles", con especial énfasis en el gas natural como reserva estratégica ante eventuales contingencias.
