Decreto de política fiscal, solo un gobierno ha cumplido con su meta inicial desde 2007 Comparando los objetivos iniciales de cada decreto con los resultados ex post, se observa que solo una de las cinco administraciones anteriores cumplió su plan: la de Sebastián Piñera I. Las razones de los sucesivos aumentos del déficit son múltiples y responden tanto a factores externos como internos, algunos de los cuales se agudizaron tras ajustes metodológicos.

Noticias destacadas La misma semana en que se dio a conocer el decreto de política fiscal que guiará el manejo económico del gobierno de José Antonio Kast, en el Congreso se presentó la acusación constitucional en contra del exministro de Hacienda, Nicolás Grau, que lo acusa de inconsistencias en las cifras del último Informe de Finanzas Públicas. Señal DF revisó los decretos de política fiscal de cada gobierno desde que este se publica -2007- y los Informes de Finanzas Públicas del último año de completa ejecución presupuestaria y constató que salvo la primera administración de Sebastián Piñera, todos los gobiernos desde Michelle Bachelet I han incumplido la regla.

Michelle Bachelet I (2006-2010) Durante su gobierno se promulgó el primer decreto de política fiscal que buscaba lograr un Balance Cíclicamente Ajustado (BCA) de 1% al año, con el objetivo de fortalecer los activos del Estado ante compromisos futuros. Sin embargo, esta meta se modificó por la crisis subprime e implicó rebajar a 0,5% el objetivo del BCA en 2008 y 0% en 2009.

Finalmente, el déficit estructural fue de 3,4% y la deuda bruta de 5,8% del PIB, aunque este número no se incorporó en el decreto hasta 2022. Sebastián Piñera I (2010-2014) Su meta inicial era de 1% de déficit estructural hacia el fin del mandato.

Si bien, al mandatario le tocó enfrentar la reconstrucción del terremoto del 27F, su período coincidió con la recuperación de la crisis -con un valor del cobre más alto y mayor actividad económica-, lo que significó mayores ingresos a los proyectados entre los presupuestos 2010 y 2012. Esto y las sucesivas subejecuciones presupuestarias de 2011, 2012 y 2013, llevaron el déficit a -0,5%, sobrecumpliendo la meta establecida; mientras que la deuda alcanzó 12,7% del PIB.