Los bosques nativos de Argentina han perdido más de 1,4 millones de hectáreas en los últimos años y enfrentan un escenario de mayor amenaza ante la intención del Gobierno de Javier Milei de reformar la ley que regula su protección. Los datos más recientes indican que entre 2018 y 2024 se registró una pérdida de 1.416.000 hectáreas de bosque, de acuerdo con un informe de la Secretaría de Turismo y Ambiente.
Si bien el promedio anual es menor al de años previos a la ley vigente desde 2007, las cifras continúan generando preocupación. En 2007, antes de la implementación de la normativa, se perdieron 728.469 hectáreas en un solo año.
Estos ecosistemas cumplen un rol clave en la regulación del clima, el equilibrio hídrico, la producción de oxígeno y la fertilidad del suelo. Pese a la legislación, organizaciones ambientalistas advierten que la destrucción ha ido en aumento.
Según Greenpeace, en 2025 se perdieron 210.702 hectáreas en Chaco, Salta, Formosa y Santiago del Estero, un 40 por ciento más que el año anterior, principalmente por desmontes. "El 75 por ciento de la deforestación se da en esas cuatro provincias.
Además han crecido mucho los incendios forestales en la Patagonia (sur)", señaló el coordinador de la Campaña de Bosques de Greenpeace, Hernán Giardini. La organización también alertó sobre el impacto de los incendios en el sur del país.