Cierres, contención de precios, impuestos y subsidios: las medidas de los otros países por alza de los combustibles Desde América Latina a Europa, pasando por Asia y Africa, diversas naciones no petroleras, como Chile, han adoptado acciones para enfrentar el incremento del precio de las gasolinas y del diésel, producto del conflicto bélico en Medio Oriente. Países no productores de petróleo o dependientes en gran medida de su importación, como Chile, se están viendo presionados por el alza del crudo.
Y frente a esta subida gatillada por la guerra en Irán, las economías han tomado diversos caminos. En Chile, el gobierno del Presidente José Antonio Kast optó por traspasar un alza histórica en los precios de las bencinas y del diésel, y lanzar un plan de subsidios focalizados en los más necesitados y/o afectados.
Para ello, se ajustó por una vez el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco), que suaviza las alzas y bajas. El Ejecutivo apeló a la modificación de este mecanismo, que busca ser fiscalmente neutro en el largo plazo, por la estrecha situación de las finanzas públicas en Chile.
Por su parte, Uruguay ha mantenido su esquema de fijación de precios definido en mayo del año pasado. Así, a inicios de marzo, se estableció la tarifa que regirá el precio del petróleo por dos meses.
En dicho proceso se ajustó a la baja y este lunes se anunció rebaja de impuestos para el combustible (y también para otros productos) en las zonas fronterizas de Uruguay, para que dicha población no vaya a Brasil o Argentina —productores de petróleo— a cargar benciana. El plan, según dijo el gobierno de Yamandú Orsi (del Frente Amplio de Uruguay), busca “apoyar a los departamentos fronterizos, mitigar la diferencia de precios y mejorar la competitividad comercial".