Resolver la incógnita sobre qué criterios históricos definen al campeón del Mundial 2026 requiere un análisis de patrones consolidados a lo largo de los años. El examen de tendencias y regularidades en los equipos campeones permite filtrar los candidatos reales y desmontar algunos de los mitos más repetidos sobre lo que significa ser favorito, según The New York Times.
Los equipos con mayores posibilidades de consagrarse campeones en el Mundial 2026 suelen contar con un seleccionador nacional, una mayoría de jugadores militando en la liga doméstica, capitanes con amplia experiencia internacional y posiciones destacadas ―pero no líderes― en el ranking FIFA. La historia también indica que el trofeo permanece entre las selecciones de Europa o Sudamérica, mientras que otros factores, como ser anfitrión o el máximo goleador, resultan secundarios a la hora de predecir al ganador.
PUBLICIDAD Mitos y factores descartados en la historia del Mundial Entre los mitos tradicionales, ser el país anfitrión ya no otorga una ventaja decisiva: cinco de los primeros once mundiales se quedaron en casa, pero en las últimas once ediciones solo Francia, en 1998, lo logró como local. La globalización del fútbol y la adaptación de los equipos han reducido esa diferencia.
El supuesto de que los equipos europeos solo ganan en su continente también ha desaparecido desde la victoria de España en Sudáfrica en 2010. Ser el campeón vigente tampoco pesa: desde Brasil en 1962, ningún bicampeón ha conseguido el trofeo, lo que desecha automáticamente las opciones de Argentina rumbo a 2026.
PUBLICIDAD Tener al máximo goleador o estrella mundial tampoco es garantía. El ganador del Balón de Oro previo jamás ha sido campeón del mundo, y solo cinco futbolistas lo han conseguido antes de levantar el trofeo.