La Comisión de Constitución del Senado continuó con la discusión sobre el proyecto sobre responsabilidad penal adolescente. La iniciativa busca modificar la respuesta sancionatoria contra menores infractores que incurran en conductas consideradas de especial gravedad, por ejemplo, el homicidio, el secuestro y la tortura.

A la cita, asistió de manera telemática el defensor de la Niñez, Anuar Quesille, y expuso la postura del organismo en la materia. En primera instancia, afirmó que comparten la preocupación de la iniciativa respecto a la seguridad pública y el aumento de la violencia en ciertos delitos.

Sin embargo, reafirmó que la defensoría apuesta por medidas orientadas a la reinserción y resocialización. Justificó, a través de un estudio de Fundación Paz Ciudadana, que “las políticas vinculadas a los endurecimientos de penas o la equiparación de un sistema juvenil al sistema de adultos, muchas veces no resultan efectivas dada la necesidad de evidencia”.

Además, Quesille citó estadísticas y aseguró que la comisión de delitos por parte de adolescentes es marginal. Puso sobre la mesa los datos respecto a casos policiales y denuncias entre 2015 y 2025 del Centro de Estudios y Análisis del Delito.

“Aunque existe un aumento del 12% en los delitos de mayor connotación social desde el año 2015, los casos de responsabilidad para los adolescentes, no llegan a superar los niveles pre pandemia”, explicó. En esa línea, indicó que: “Lo más relevante es que al año 2025 los adolescentes representan solo el 9% de los casos policiales, mientras que los adultos el 91%.