“Paños fríos”: las gestiones del oficialismo para paliar el daño colateral de la acusación a Grau Si bien la arremetida contra Grau fue anunciada casi simultáneamente por los libertarios -a raíz de las críticas del actual titular de Hacienda, Jorge Quiroz, por los errores en la estimación de deuda pública de parte del gobierno pasado-, el hecho de que los republicanos se embarcaran sin mayor coordinación política molestó a sus aliados. Varias llamadas realizaron entre miércoles y jueves los dirigentes del Partido Republicano para comenzar bajar las revoluciones a la controversia colateral que generó el anuncio de una acusación constitucional contra el exministro de Hacienda, Nicolás Grau (Frente Amplio).

Incluso, el propio presidente del Partido Republicano, el senador Arturo Squella, reforzó las gestiones para intentar poner “paños fríos”, según señaló, a la ofensiva inconsulta emprendida por los diputados de su colectividad. El jefe de los diputados de esta tienda, Benjamín Moreno (republicano), también tomó el teléfono para dar “explicaciones”, según algunos legisladores, a sus pares de bancadas de derecha: Flor Weisse (UDI), Sergio Bobadilla (UDI) y Diego Schalper (RN).

El ánimo de esos contactos -algunos mediante WhatsApp- era transmitir que nunca hubo intención de pasar a llevar a nadie, que valoraban el trabajo en conjunto y que simplemente hubo un problema de comunicación para avisarle oportunamente a la bancada de la UDI de la inminente presentación. Desde La Moneda, en tanto, algunos diputados admiten que el biministro del Interior y de Gobierno, Claudio Alvarado (UDI), también hizo una ronda de llamados, mientras que el subsecretario Máximo Pavez desdramatizó los roces al señalar que “toda la derecha es valiente”.

Apresuramiento Si bien la arremetida contra Grau fue anunciada casi simultáneamente por los libertarios -a raíz de las críticas del actual titular de Hacienda, Jorge Quiroz, por los errores en la estimación de deuda pública de parte del gobierno pasado-, el hecho de que los republicanos se embarcaran sin mayor coordinación política molestó a sus aliados. Según admiten diversos dirigentes de la alianza de gobierno, la arremetida contra Grau no fue alertada ni a la bancada de la UDI, ni al gobierno.

Tampoco a los senadores del partido, ni siquiera el presidente de la tienda, el mismo Squella. A ojos de varios parlamentarios y dirigentes del oficialismo, la acción de los republicanos fue apresurada, ya que contaminaba, además, el diálogo que comenzará en el Senado por el megaproyecto de reconstrucción y reactivación económica.