En el Día Mundial del Medio Ambiente 2026, el concepto One Health nos recuerda que la salud humana, la biodiversidad y los ecosistemas forman parte de una misma red de vida. La respuesta al cambio climático comienza en nuestros territorios, nuestras comunidades y nuestras decisiones cotidianas.

La crisis ambiental, es una crisis en la salud. El planeta está hablando y lo hace a través de sequías prolongadas, incendios forestales cada vez más intensos, pérdida de biodiversidad, temperaturas extremas, olas de calor y cambios en los ciclos del agua.

No son fenómenos aislados ni problemas lejanos. Son señales que llegan hasta nuestros hogares, nuestros alimentos, nuestra salud y nuestra calidad de vida.

Este 5 de junio, el Día Mundial del Medio Ambiente 2026 nos invita a reflexionar sobre una verdad que la ciencia moderna, las culturas ancestrales y los pueblos originarios han comprendido desde hace mucho tiempo que la salud humana depende de la salud de la naturaleza. Bajo el enfoque One Health (Una Salud), hoy sabemos que la salud de las personas, de los animales, de los ecosistemas y de las comunidades está profundamente conectada y nos afecta bidireccionalmente.

Cuando un bosque desaparece, no sólo se pierde biodiversidad; también se alteran los ciclos del agua, aumenta la vulnerabilidad frente a desastres naturales y se debilitan las condiciones que sostienen la vida humana. Según datos aportados por Friederike Otto, profesora de ciencias del clima en el Centro de Política Ambiental del Imperial College de Londres y cofundadora de World Weather Attribution “En los primeros meses de 2026, se han quemado más de 150 millones de hectáreas a nivel mundial, un 50 % más que el promedio reciente y el doble que en 2024 para este mismo período”, el planeta se estaría enfrentando a un año de incendios particularmente severos que se podrían agudizar por la ocurrencia del fenómeno El Niño, el cambio climático antropogénico tiene una mayor influencia en la probabilidad de intensidad de eventos climáticos extremos.