Perú celebrará este domingo una nueva jornada electoral decisiva, cuando más de 27.3 millones de ciudadanos concurran a las urnas para definir quién ocupará la Presidencia peruana durante los próximos cinco años. La segunda vuelta enfrenta a la candidata por la derecha Keiko Fujimori y al dirigente de la izquierda Roberto Sánchez, en una elección que volverá a poner a prueba la profunda polarización política que atraviesa el país y que se desarrolla en medio de una década marcada por la inestabilidad institucional.
Quien resulte electo, se convertirá en el noveno presidente peruano en diez años, un dato que marca la crisis política que ha caracterizado al país andino durante el último período. La contienda presenta una vez más a Fujimori, líder de Fuerza Popular e hija del expresidente Alberto Fujimori, frente a una candidatura respaldada por sectores de izquierda.
Se trata de la cuarta elección presidencial consecutiva en la que la dirigente busca alcanzar el poder. En las tres oportunidades anteriores, el antifujimorismo logró imponerse y llevó a la Presidencia a Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski y Pedro Castillo, este último, por una diferencia de apenas 40.000 votos en 2021.
La campaña estuvo marcada por dos visiones antagónicas sobre el futuro del país. Fujimori propone recuperar políticas asociadas al gobierno de su padre y sostiene que buscará aplicar "mano dura" y "devolver el orden" para sacar a Perú del "caos" político y social que, según afirma, dejaron las últimas administraciones.
Sánchez, por su parte, se presenta como heredero político del expresidente Pedro Castillo y promete impulsar medidas de reparación para los sectores que consideran que el exmandatario fue impedido de gobernar por las élites políticas y económicas del país. La campaña electoral estuvo atravesada además por acusaciones de fraude y cuestionamientos al sistema electoral.