El gobierno de Donald Trump habría impedido que María Corina Machado, principal líder de la oposición venezolana, regresara a Venezuela tras los terremotos que devastaron el país. La revelación la publicó The Wall Street Journal (WSJ), el principal diario financiero de Estados Unidos, que cita fuentes con conocimiento directo de los hechos.

Un avión privado que trasladaba a Machado desde Estados Unidos hasta la isla caribeña de Curazao fue obligado a dar media vuelta la semana pasada. Funcionarios del gobierno de Trump concluyeron que la activista planeaba cruzar hacia Venezuela, en un recorrido inverso al de su huida del país en diciembre pasado.

La presión fue explícita. Intermediarios cercanos a la Casa Blanca le transmitieron a Machado que, si seguía adelante con su plan de retorno, perdería el respaldo de Trump y complicaría la estrategia de Washington para Venezuela, retrasando aún más el camino hacia las elecciones.

Machado intentó entonces una segunda ruta: volar desde Panamá. Copa Airlines, la aerolínea panameña, se negó a transportarla a Venezuela por temor a represalias del gobierno de Caracas. Desde Ciudad de Panamá, la opositora acusó al gobierno venezolano de cerrar el espacio aéreo comercial para bloquear su ingreso, y aseguró que regresar es "inaplazable". No mencionó las presiones de Washington.

Detrás del bloqueo hay un cálculo político que Trump cuida con atención. Desde la captura del expresidente Nicolás Maduro el 3 de enero, por orden directa de Washington, el gobierno de Trump ha cultivado una relación fluida con Delcy Rodríguez, exvicepresidenta de Maduro y actual presidenta encargada de Venezuela. Rodríguez aceptó los acuerdos comerciales, mineros y petroleros que Washington exigía. Este jueves, Trump calificó ese vínculo de "excelente".

Según Axios, portal de noticias estadounidense, funcionarios de Trump califican los intentos de Machado como "oportunismo político grotesco". Los sismos han dejado al menos 2.595 muertos y miles de heridos en Venezuela, y han frenado el proceso de reformas que se negociaba con el gobierno de Rodríguez.

Machado lleva meses preparando su retorno con la intención de reactivar la presión por elecciones libres. Por ahora, la frontera venezolana la tiene cerrada desde dos frentes: el gobierno de Caracas bloqueó el espacio aéreo y Copa Airlines se negó a volar; Washington, por su parte, frenó su avión antes de que llegara.