Tres imputados de una banda dedicada al robo en viviendas y la estafa en el sector oriente de Santiago quedaron con prisión preventiva, tras ser formalizados por la Fiscalía de Las Condes. Los delitos ocurrieron entre 2023 y 2024. Durante meses, las denuncias llegaron como casos aislados hasta que el Ministerio Público logró establecer un patrón común entre las víctimas, los domicilios y el modus operandi.

El esquema funcionaba así: uno de los imputados llamaba al teléfono fijo del domicilio y pedía el número celular de la asesora del hogar para continuar el contacto por WhatsApp. Desde allí, el sujeto se hacía pasar por un familiar de los empleadores y convencía a la trabajadora de reunir joyas, dinero en efectivo u otras especies de valor para evitar un supuesto embargo. Según detalló la fiscal Carmen Gloria Guevara, los imputados manejaban información precisa sobre cada familia afectada, lo que hacía el engaño más difícil de detectar.

El desenlace del delito variaba según el caso. Si la trabajadora entregaba los objetos fuera de la vivienda, los imputados los retiraban sin ingresar a la propiedad, conducta que se tipificó como estafa. Cuando los sujetos accedían al interior del domicilio para llevarse las especies, la figura penal fue robo en lugar habitado.

Las detenciones las ejecutó la Brigada Investigadora de Robos (BIRO) de la Policía de Investigaciones, principalmente en las comunas de Peñalolén y Renca. El jefe de la unidad, Adrián Lincopan, describió la organización como una estructura piramidal. Su presunto líder cumple actualmente condenas en la Cárcel de Valparaíso, desde donde habría coordinado los contactos con las víctimas. Para ese cuarto imputado, la Fiscalía solicitó una audiencia de formalización separada que aún no tiene fecha definida.

La Fiscalía mantiene nueve hechos bajo investigación vinculados a esta banda, ocho de los cuales quedaron incluidos en la formalización de esta semana.