El desempleo en Chile llegó a 9,1% durante el trimestre febrero-abril, según informó este viernes el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). La cifra representa un aumento de 0,3 puntos porcentuales respecto del mismo período del año anterior y corresponde al nivel más alto registrado en casi cinco años.
El escenario preocupa no solo por el alza del desempleo, sino también por las señales que muestran un deterioro más amplio del mercado laboral. El informe evidenció un mayor impacto en Santiago y en las mujeres, además de un incremento de la informalidad y de los empleos más precarios.
Nicolás Román, académico de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de los Andes (Uandes), explica que el aumento de personas que buscan trabajo ha sido mayor que la capacidad de creación de nuevos empleos. Según detalla, mientras la fuerza laboral creció cerca de 1%, los puestos de trabajo aumentaron solo en torno al 0,7%, lo que terminó empujando la tasa de desempleo al alza.
“El aumento de las personas ocupadas no fue suficiente respecto a las personas que buscaban trabajo”, afirma el economista, quien además advierte que “las noticias no son buenas ni alentadoras”, considerando el aumento de la precariedad y la informalidad laboral. Costos laborales y expectativas económicas Para Román, uno de los factores centrales para revertir este escenario tiene relación con las expectativas económicas y la confianza de las empresas al momento de contratar trabajadores.
El académico de la Uandes sostiene que, si no existen señales claras de crecimiento y estabilidad, resulta difícil que aumente la contratación durante los próximos meses. “En la medida en que no se cree un ambiente de confianza es muy difícil que esta situación se revierta”, explica.