El análisis realizado por HousePricing, muestra que el mercado habitacional prácticamente se mantuvo estable a nivel nacional durante 2025, pero detrás de ese promedio se esconde una fuerte divergencia territorial. Mientras regiones y comunas medias ganan protagonismo impulsadas por proyectos bajo UF 4.000 y subsidios hipotecarios, sectores tradicionalmente más consolidados comienzan a perder dinamismo.

Si se observa únicamente la cifra nacional, el mercado inmobiliario chileno parece haber atravesado un año relativamente estable. Sin embargo, al profundizar en los datos, emerge una realidad muy distinta: el sector está experimentando una creciente fragmentación territorial que está redefiniendo dónde se concentra la demanda y cuáles son hoy los mercados más atractivos para compradores e inversionistas.

Esa es una de las principales conclusiones del estudio elaborado por HousePricing, plataforma especializada en análisis inmobiliario, que analizó más de 200 comunas del país utilizando información de transacciones reales y oferta publicada. Los resultados muestran que el valor promedio de las viviendas en Chile registró una variación ponderada de apenas +0,9% en UF/m² entre 2024 y 2025.

No obstante, detrás de esa aparente estabilidad existe un fenómeno mucho más profundo: mientras algunas comunas y regiones registraron fuertes incrementos en actividad y valorización, otras experimentaron retrocesos significativos. Para HousePricing este comportamiento confirma que el mercado inmobiliario chileno dejó atrás la lógica de ciclos homogéneos que caracterizó gran parte de la década pasada.

“El año 2025 confirmó que ya no existe una tendencia única para el mercado inmobiliario chileno. Hoy vemos territorios que crecen con fuerza mientras otros pierden dinamismo, incluso dentro de una misma región.