La demorada constitución de las comisiones, tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado bonaerense —que terminó de oficializarse este viernes—, aceleró la actividad legislativa en la provincia de Buenos Aires. Ahora, los intendentes de todos los sectores buscan que se mueva un proyecto de ley que les permitirá tener libre disponibilidad de los fondos que se destinen a los municipios producto del endeudamiento que vaya a tomar Kicillof.
Es una discusión técnica, pero sobre todo política. Cuando el gobernador de la provincia de Buenos Aires solicitó a fines del año pasado que la Legislatura lo autorizara a endeudarse por un monto total nominado en dólares que alcanzaba los 3.685 millones, los intendentes a través de los bloques legislativos prestaron sus votos a cambio de la creación de un fondo destinado a los municipios.
Se definió que el mismo —denominado El Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal— sea equivalente al 8% del total obtenido mediante el endeudamiento, garantizando, además, un monto fijo de $250.000 millones distribuido en cinco pagos fijos para brindar previsibilidad a los intendentes, lo cual Kicillof ya empezó a ejecutar. Sin embargo, en la letra chica también se planteó que el reparto fuera del 70% a través del Código Único de Distribución (CUD) y que el 30% restante fuera asignado a través de tres áreas: los ministerios de Infraestructura y Servicios Públicos, el de Transporte y el Instituto Cultural.
Eso es lo que no querían los intendentes. Con los últimos movimientos legislativos podrían tener una buena noticia.
PUBLICIDAD A principios de mes, una comitiva de intendentes que representaban a los radicales y a los de Foro Regional de Intendentes para el Crecimiento y Desarrollo -donde se nuclean 69 intendencias de distintos signos políticos- se habían reunido con el presidente de la Cámara baja, Alejandro Dichiara (PJ-K); el vicepresidente Alexis Guerrera (Frente Renovador); además de los diputados y autoridades de bloque, Alejandro Rabinovich (PRO), Diego Garciarena (UCR-Cambio Federal) y sus pares Juan Pablo De Jesús (PJ) y Rubén Eslaiman (Frente Renovador). Le dejaron una nota en la que explicitaron que “el deterioro en la actividad económica impacta directamente en la recaudación propia y en los recursos coparticipables, generando un desfasaje creciente entre ingresos y gastos corrientes”.