La batalla entre las grandes empresas de inteligencia artificial (IA) entra en una nueva fase: además de competir por modelos, clientes y talento, firmas como Anthropic, OpenAI y SpaceX se alistan para disputar el favor de Wall Street con salidas a bolsa que, según expertos, podrían redefinir tanto el sector tecnológico como los mercados financieros. El escenario coincide con el fuerte apetito de los inversionistas por el sector, impulsado por el auge de gigantes tecnológicos como Nvidia, Microsoft, Alphabet y Amazon.

El analista tecnológico Dan Ives, de Wedbush Securities, considera que la inminente llegada de estas empresas dará un nuevo impulso a Wall Street, que recientemente ha seguido al alza y marcando récords, pese a la incertidumbre por la guerra en Irán. "La IA será el principal motor de crecimiento de los mercados tecnológicos en los próximos años", destacó Ives en un informe.

Los inversores tienen la vista puesta en Anthropic, desarrolladora del asistente Claude, cuya valoración se disparó hasta unos 965 mil millones de dólares tras una última ronda de financiamiento, anunciada la semana pasada. Dicha operación colocaba a la compañía por encima de OpenAI, creadora de ChatGPT, en términos de valoración privada, según la cadena CNBC, pues la empresa dirigida por Sam Altman se sitúa en unos 852 mil millones.

Las valoraciones atribuidas ahora a Anthropic, OpenAI y SpaceX superan conjuntamente los tres billones de dólares, una cifra que las situaría entre las mayores del mundo por capitalización bursátil. Sin embargo, persisten las dudas sobre su valor real, en un contexto marcado por las fuertes inversiones que hacen falta para el desarrollo de modelos avanzados de IA, desde centros de datos y chips especializados hasta infraestructura energética y personal calificado.

Se trata de una carrera de gasto que ha empujado a estas empresas a buscar nuevas vías de financiamiento: "Estamos ante compañías que necesitan un volumen de capital sin precedentes para sostener su crecimiento, lo que hacía inevitable que en algún momento mirasen hacia los mercados", explicó Ives. Riesgo de correcciones Con todo, la entrada de inversores podría reabrir el debate sobre si hay un entusiasmo excesivo en torno a la IA.