La senadora y presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, fue directa este domingo en Mesa Central: el gobierno no tuvo real disposición de modificar la megarreforma antes de que el Senado la rechazara.

"El gobierno no ha tenido voluntad política de modificar el proyecto", afirmó la parlamentaria, días después de que la Cámara Alta rechazó la idea de legislar la iniciativa, un traspié político relevante para el gobierno de Gabriel Boric.

Vodanovic reconoce que el proyecto tiene "buenas intenciones" y comparte el diagnóstico de fondo: Chile necesita crecimiento económico e incentivar la inversión. Pero ahí terminan las coincidencias. El PS rechaza los principios de la iniciativa y alerta sobre sus consecuencias fiscales.

El punto de fractura es la visión del Estado. La senadora cuestionó al ministro Quiroz, quien declaró que "el Estado está para crear un clima a las empresas". Para Vodanovic, esa frase revela la orientación real del proyecto: hay un trasfondo ideológico que busca reinstalar "la política del chorreo", es decir, la idea de que la riqueza generada en los sectores más acomodados eventualmente beneficia a los más bajos por efecto derrame. Ese modelo fue ampliamente cuestionado en el debate político chileno desde los años 90.

Con el rechazo en el Senado, el gobierno enfrenta la decisión de negociar una versión modificada del proyecto o retirarlo. Vodanovic no entregó señales de flexibilidad en los puntos de fondo.