En una entrevista con el extenista Fernando González para el canal oficial de Colo Colo, Vozinha reveló que su llegada al club estuvo a punto de no concretarse. Según BioBioChile, la principal razón de la demora fue la resistencia de su madre, quien le expresaba constantemente sus dudas sobre la aventura en el fútbol chileno.
"Mi mamá no quería que viniese a Chile. Hasta el último día me decía que no tenía un buen sentimiento, que mejor era jugar cerca de casa", reveló Vozinha. Su padre, psicólogo, fue quien equilibró la decisión final entre los dos.
La resistencia de su madre no era infundada. Vozinha había pasado dos años en Portugal, donde encontró una comunidad caboverdiana que le permitía estar próximo a sus raíces. Para el portero, vivir allá era como estar en casa, lejos de las incertidumbres de mudarse a Sudamérica.
A los 40 años, Vozinha tampoco esperaba dejar Europa. Había optado incluso por firmar contrato con un club de segunda división en Portugal antes de que Colo Colo lo contactara. Cuando se le preguntó si alguna vez imaginó jugar en Sudamérica, fue directo: "Sinceramente no, porque ya tenía una cierta edad y estaba lejos de casa".
Desde su arribo al fútbol chileno, Vozinha se ha enfrentado a una intensidad mediática desconocida. La fama tras el Mundial 2026, en el que fue figura de Cabo Verde, transformó su vida cotidiana. Hace poco se mudó a una casa, dejando atrás su estadía en hotel, lo que le permite contar con privacidad y hacer su comida según sus preferencias.
El portero admitió que la exposición pública es intensa. En Cabo Verde y Portugal podía saludar a la gente sin problemas, pero en Chile tiene que elegir cuidadosamente cuándo salir. A pesar de que desearía tener más espacio, reconoce que esa realidad será muy difícil de cambiar en el futuro cercano.

