La década perdida de Viña del Mar El balneario de la Quinta Región ha vivido, según expertos, un progresivo deterioro de sus espacios públicos. Sobre todo en el centro.
Las carpas, incivilidades, comercio ambulante y robos han empujado a varios a migrar hacia Concón, dejando en la comuna una mezcla de vecinos que envejecen mientras todos los símbolos urbanísticos de la ciudad se deterioran. José Morgado no recuerda la primera vez que vio las carpas y rucos instalados en la Plaza Colombia, a un costado del Casino de Viña del Mar, pero tiene la certeza de que durante los últimos dos años se multiplicaron.
Ahora ya son parte del paisaje del borde costero. Ese era un lugar con muchos recuerdos para él, al igual que para muchos otros viñamarinos.
Ahí paseaba con sus padres y luego hizo lo mismo con sus seis hijos. Una plaza llena de familias y niños, esa es la imagen que guarda de sus 72 años como vecino de la Ciudad Jardín.
Pero ese sector ya no es el mismo. Ahora los vecinos conviven entre rucos -que aumentan cada día- y vendedores ambulantes.