Michelle Bachelet regresó a Chile esta semana para una pausa breve en su gira internacional. La expresidenta lleva meses en campaña activa para convertirse en la próxima secretaria general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el cargo que dejará António Guterres al término de su mandato.

El recorrido comenzó en América Latina y luego se extendió a Europa, con reuniones en Reino Unido, Rusia y Francia. También viajó a China y se reunió con representantes de Dinamarca. Con eso, ya visitó a autoridades de ocho de los 15 países que integran el Consejo de Seguridad de la ONU, el órgano que tiene la responsabilidad de nominar al próximo jefe del organismo. Le restan siete.

Esta semana, la expresidenta dio el paso más visible de su campaña: presentó su candidatura directamente ante el Consejo de Seguridad en Nueva York. El organismo está compuesto por diez miembros rotativos y cinco miembros permanentes con poder de veto: Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia y China. Cualquiera de ellos puede bloquear una candidatura.

En Chile, la postulación de Bachelet enfrenta un obstáculo político. El gobierno del presidente José Antonio Kast decidió no respaldarla de manera oficial, una posición que ha generado críticas abiertas en el Congreso. Sin ese apoyo, la candidatura se sostiene en los respaldos de México y Brasil.

El diputado Jaime Mulet, de la Federación Regionalista Verde Social, fue categórico: "Me encantaría que Bachelet fuera secretaria general. Lamento mucho que el Gobierno no haya brindado un apoyo a su candidatura. Creo que fue un gran error del presidente Kast, más allá del éxito o el fracaso de la candidatura".

La diputada Éricka Ñanco, del Frente Amplio, también salió en defensa de la postulación. "Tiene una trayectoria internacional y entiende perfectamente cómo funcionan los equilibrios dentro de Naciones Unidas. Cuando existen países con poder de veto, cualquier candidatura requiere diálogo político y construcción de apoyo", afirmó.

Bachelet cerrará el ciclo de reuniones con los siete países del Consejo de Seguridad que restan en su agenda. El mandato de Guterres termina a fines de 2026.