Pablo Carvajal, ex capitán de Carabineros, llegó este jueves al Centro de Justicia de Santiago para entregarse y comenzar a cumplir su condena de 7 años de presidio efectivo por apremios ilegítimos. Fue condenado por causar la pérdida del ojo de Brandon González, un manifestante que resultó herido durante el estallido social de octubre de 2019.
La entrega tuvo dos elementos llamativos: Carvajal llegó vistiendo su uniforme institucional de Fuerzas Especiales y estuvo acompañado por parlamentarios. Entre los presentes estuvieron los diputados Johannes Kaiser y Javiera Rodríguez. Además asistió el excarabinero Claudio Crespo, condenado también por lesiones a un manifestante durante el mismo estallido.
Antes de ingresar al recinto, Carvajal habló con los medios. Sostuvo que actuó dentro del deber constitucional de Carabineros y que disparó en defensa propia. "En una de las jornadas más violentas y en medio de enfrentamientos, me vi obligado a repeler un ataque perpetrado por un sujeto violento, encapuchado, que atacó a Carabineros", señaló. Reconoció que González resultó lesionado, pero insistió en que su acción fue defensiva.
El exuniformado cuestionó el trabajo de la Fiscalía y apuntó directamente a la fiscal Ximena Chong, a quien acusó de haber llevado una investigación "sesgada". Según su versión, entregó todos los antecedentes al Ministerio Público tras el incidente, pero fue él quien terminó imputado y no el manifestante.
El estallido social de 2019 derivó en cientos de causas penales contra miembros de Fuerzas Especiales de Carabineros. El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) documentó más de 400 personas con lesiones oculares producto del uso de escopetas antidisturbios y balines durante las protestas. Carvajal fue condenado en juicio oral y este jueves comenzó a cumplir su pena.