El régimen argentino que seduce inversiones: estabilidad fiscal por 30 años y beneficios tributarios El esquema de incentivos del gobierno de Javier Milei aprobó 13 proyectos por más de US$ 18.300 millones, en un contexto de competencia regional por atraer inversiones, con Chile avanzando en reformas proinversión. Noticias destacadas El gobierno de José Antonio Kast ha situado en el centro de su agenda económica un conjunto de reformas destinadas a reposicionar a Chile como un destino competitivo para la inversión.
La propuesta articula una rebaja gradual del impuesto corporativo, incentivos tributarios focalizados, una agenda de simplificación regulatoria e invariabilidad tributaria, con el objetivo de ofrecer un entorno más predecible para el sector privado. En ese contexto, la estrategia apunta a reactivar el crecimiento a partir de señales promercado, en un escenario marcado por la desaceleración económica y un menor dinamismo de la inversión privada.
El giro proinversión que impulsa Chile se inserta, además, en una competencia regional por captar capitales en sectores intensivos en recursos naturales, en particular la minería, que requiere altos montos de inversión y horizontes de largo plazo. En ese mismo escenario, Argentina viene trabajando desde 2024 en una estrategia orientada a ese objetivo.
El gobierno de Javier Milei implementó instrumentos como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), un esquema que entrega beneficios tributarios, cambiarios y regulatorios a proyectos que superen determinados umbrales de inversión (ver recuadros). En paralelo, el Congreso de ese país aprobó recientemente una reforma de la Ley de Glaciares, que modifica el régimen de protección vigente desde 2010.
El cambio flexibiliza criterios de resguardo en zonas glaciares y periglaciares, y habilita a las provincias a definir qué áreas quedan efectivamente protegidas según su función hídrica, lo que abre nuevas posibilidades para la actividad minera. El economista argentino Víctor Delbuono, investigador de Recursos Naturales del think-tank Fundar, explicó que el cambio de administración abrió un nuevo escenario.