En una operación conjunta entre autoridades de Estados Unidos y Chile, fue detenido Rafael Enrique Gámez Salas, ciudadano venezolano de 40 años identificado como presunto líder de “Los Piratas”, una célula del Tren de Aragua que operaba en territorio chileno. El arresto se concretó en el Distrito Central de California, donde el sospechoso fue capturado con fines de extradición a Chile, país que lo acusa de dirigir una red criminal vinculada a secuestros, homicidios y extorsiones, además de coordinar el envío de recursos ilícitos al extranjero.

Las autoridades chilenas atribuyen a Gámez Salas, conocido también por los alias “Adrian Rafael Gámez Finol” y “Turko”, un rol central dentro de la estructura delictiva que operaba como brazo del Tren de Aragua en Chile, organización criminal transnacional investigada por diversos delitos violentos. El presunto líder de “Los Piratas” y su rol en el Tren de Aragua en Chile De acuerdo con los antecedentes de la investigación, Rafael Enrique Gámez Salas habría supervisado las operaciones de “Los Piratas de Aragua”, grupo señalado como la principal estructura operativa del Tren de Aragua en Chile.

Las autoridades sostienen que el detenido coordinaba secuestros extorsivos, homicidios y otras actividades criminales, además de asegurar que el dinero obtenido por estas operaciones fuera transferido fuera del país. El Ministerio Público chileno lo investiga por siete cargos, entre ellos asociación delictiva, secuestro con fines de extorsión y secuestro con resultado de homicidio.

El caso Ronald Ojeda: investigación por secuestro y homicidio en Santiago Uno de los hechos más relevantes vinculados a la investigación es el secuestro y asesinato del exteniente venezolano Ronald Ojeda, ocurrido en febrero de 2024 en Santiago de Chile. Según la investigación judicial, integrantes de “Los Piratas” habrían simulado ser agentes de la Policía de Investigaciones (PDI) para ingresar al departamento de la víctima y concretar el secuestro.

Posteriormente, el cuerpo del exmilitar fue hallado oculto en una maleta y enterrado bajo una losa de concreto, tras varios días de búsqueda. La Fiscalía chilena sostiene que el crimen fue planificado por miembros de esta organización criminal, presuntamente bajo la coordinación de Gámez Salas.