En una decisión histórica, la Confederación Africana de Fútbol (CAF) resolvió quitarle a Senegal el título de la Copa Africana de Naciones 2025 y otorgar la consagración a Marruecos, tras el abandono del equipo senegalés durante la final disputada en Rabat. El organismo impuso un triunfo por 3-0 a favor de Marruecos por “incomparecencia administrativa”, lo que supone un giro drástico en el palmarés continental y establece un precedente disciplinario en competiciones africanas.

La CAF oficializó que Senegal perderá lo que habría sido su segundo título continental, mientras Marruecos es inscrito como nuevo campeón, una consagración que rompe una sequía de trofeos que se extendía desde 1976. La Junta de Apelación de la CAF, máxima instancia disciplinaria del fútbol africano, comunicó que la medida se originó después de que los jugadores senegaleses abandonaran el campo en el tiempo suplementario, en protesta por un penal sancionado tras una revisión del VAR a favor de Marruecos, cuando Brahim Díaz fue derribado en el área.

El seleccionador Pape Thiaw ordenó a sus jugadores abandonar el campo en señal de protesta, acto considerado infracción a los artículos 82 y 84 del reglamento de la CAF, que tipifican la “incomparecencia administrativa”. Como consecuencia directa, el marcador de la final pasa a figurar como 3-0 a favor de Marruecos, con la advertencia de consecuencias deportivas y económicas inmediatas para ambas federaciones, estableció la CAF en su comunicado.

La secuencia de hechos comenzó cuando el árbitro confirmó penal para Marruecos durante el tiempo de descuento, tras consulta con el VAR. Esta decisión provocó la salida de Senegal del campo, en un episodio que se prolongó varios minutos y dejó el desenlace del encuentro en suspenso.

Este abandono, dictaminó la Junta de Apelación de la CAF, constituye “incomparecencia administrativa” en la instancia decisiva del certamen. La resolución de la CAF no se limitó al aspecto deportivo, sino que aplicó sanciones económicas y disciplinarias adicionales.