El fallo que podría favorecer a Manuel Cruzat en una histórica disputa por un ferrocarril en Bolivia Una decisión de la Corte de Apelaciones anuló la subasta de acciones clave en FOSA, reabriendo una disputa iniciada en los años 90 y que podría devolver el control al empresario chileno Manuel Cruzat. Noticias destacadas Hace varios días que el nombre de Manuel Cruzat Infante acapara noticias económicas en medios de prensa de Bolivia.
Y la causa es un fallo que lo podría favorecer en una muy antigua disputa por la Empresa Ferroviaria Oriental (Fosa). Esta historia -que quedó resumida en una publicación del medio local El País el 10 de marzo pasado-, se remonta a 1996, cuando el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada dividió la Empresa Nacional de Ferrocarriles (ENFE) en dos concesiones: FOSA y Ferroviaria Andina S.A.
(FASA). Y el grupo chileno CB Inversiones, controlado por el empresario Manuel Cruzat Infante, adquirió participación en FOSA de manera indirecta: a través de la sociedad Inversiones Ferroviarias Bolivianas Limitada (IFB), que poseía el 67,54% de Transportes Ferroviarios S.A., que a su vez participaba en Trenes Continentales S.A., propietaria del 50,00035% de FOSA.
Pero ocurrió que, en el 2000, CB Inversiones vendió esa cadena accionaria a la sociedad Genesee & Wyoming Inc. (G&W), empresa ferroviaria estadounidense.
El precio total fue de US$ 19,4 millones, el que G&W pagó solo una parte al contado, mientras el saldo de US$ 12 millones, con intereses, debía cubrirse en tres años con los dividendos que FOSA distribuyera. Como garantía, CB Inversiones y sus bancos acreedores -entre ellos, Santander Chile, Banco de Chile, Scotiabank, BCI- obtuvieron una prenda sobre las acciones de Transportes Ferroviarios S.A.