Con cerca de 500.000 personas atrapadas entre dos ejércitos implacables, la ciudad de El Obeid, en Kordofán del Norte, cayó esta semana en manos de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), el grupo paramilitar que desde 2023 disputa el control de Sudán con las fuerzas oficiales. El Consejo de Seguridad de la ONU, varios países europeos y Estados Unidos advirtieron de inmediato sobre "el riesgo inminente de atrocidades masivas".
El Obeid no es un nombre cualquiera en el mapa sudanés. Ubicada entre Jartum, la capital, y la región occidental de Darfur, actúa como bisagra logística del país: por ella transitan tropas, suministros militares y ayuda humanitaria. Alberga además una gran base de las Fuerzas Armadas de Sudán (FAS) y un aeródromo militar que ahora, en manos paramilitares, podría transformarse en plataforma de ataque con drones.
"El Obeid ha sido un importante centro logístico para las líneas de suministro a lo largo de toda su historia", explicó a Deutsche Welle (DW) Hager Ali, investigadora del GIGA Instituto Alemán de Estudios Globales y Regionales, con sede en Hamburgo. Para la experta, la captura tiene consecuencias que van más allá de lo estrictamente militar: "Si las FAR lograran recuperar El Obeid, no solo se beneficiarían de su infraestructura urbana y del lucrativo comercio de goma arábiga, sino que también podrían utilizar la ciudad como base operativa estratégica para lanzar drones".
Los drones se han convertido en el arma más letal de este conflicto. Según la agencia de derechos humanos de la ONU, más de 1.000 civiles murieron en ataques de este tipo entre enero y mayo de 2026, antes incluso de la caída de El Obeid.
La guerra estalló en abril de 2023 por la disputa entre dos generales que antes fueron aliados: Abdel Fattah Burhan, jefe de las FAS, y Mohamed Hamdan Dagalo, conocido como "Hemeti", que comanda las FAR. Lo que comenzó como un conflicto de poder se transformó en la mayor crisis humanitaria del mundo. Más de 14 millones de personas debieron desplazarse, dentro de Sudán o hacia países vecinos. Las estimaciones de muertos oscilan entre 40.000 y 250.000, cifra imposible de precisar mientras los combates continúan.
El portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres, emitió un comunicado de advertencia a principios de junio de 2026. La caída de El Obeid, ciudad que las FAS habían controlado desde febrero de 2025, representa el avance territorial más significativo de las FAR en lo que va del año.
