La reconstrucción de los vuelos que arribaron a Chile desde Haità durante 2023 permite dimensionar la magnitud del traslado de menores que se produjo antes de que estallara la actual controversia por los programas de reunificación familiar. Vuelos que, en medio de la burocracia estatal, comenzaron a encender alertas entre distintas instituciones.
Las advertencias quedaron plasmadas en una extensa cadena de oficios, pero, de acuerdo con el preinforme de la ContralorÃa General de la República, aquello no se tradujo en mayores controles ni en el estándar de seguridad que debÃa operar frente al ingreso de menores al paÃs. La Unidad de Investigación de Radio BÃo BÃo tuvo acceso a los manifiestos de pasajeros correspondientes a dos vuelos comerciales no regulares operados por la compañÃa ecuatoriana Aeroregional en un Boeing 737-400 matrÃcula HC-CWG, aeronave que realizó la ruta Puerto PrÃncipe – Quito – Pisco – Santiago.
Se trata de vuelos chárter respecto de los cuales, hasta la fecha, no existe claridad pública sobre quién asumió el costo de la operación ni bajo qué estructura financiera se materializó el traslado. Casi la mitad de los pasajeros eran menores El primer vuelo, correspondiente al 30 de abril de 2023 y que aterrizó en Santiago durante la madrugada del 1 de mayo, transportó a 84 personas.
De ellas, 46 eran adultos y 38 menores de edad. En términos porcentuales, los niños y adolescentes representaban el 45,2% de todos los pasajeros.
La propia nómina distingue a â13 menores acompañadosâ y â16 menores no acompañadosâ, una clasificación que aparece consignada en el manifiesto revisado por Radio BÃo BÃo. Un mes después, el vuelo correspondiente al 2 de junio de 2023 trasladó a 104 personas.