Durante casi cien años fue la mujer más famosa del terror … y no dijo ni una palabra. La Novia de Frankenstein aparecía apenas unos minutos en pantalla, pero su peinado imposible, su grito ahogado y esa mirada entre el miedo y la furia la convirtieron en un icono eterno del cine.
Un mito construido sobre el silencio. Hasta ahora.
Maggie Gyllenhaal decidió resucitar a esta mujer y darle la voz que Hollywood le negó. Su nueva película, La Novia, dinamita el clásico y transforma a la criatura en una mujer que pregunta, desea y se rebela.
Ya no es un adorno, es el centro de la historia. En esta conversación con Gyllenhaal y Jessie Buckley, directora y actriz revelan cómo reinventar al personaje, abrazando lo incómodo y por qué esta versión convierte al monstruo en espejo de nosotros mismos.
La Novia sacude el mito y nos obliga a mirar de frente esas partes de nosotros que debemos dejar de esconder. MWN: Maggie, ¿cómo surge tu inspiración para crear esta película?