En la oportunidad se recalcó que la industrialización debe representar un cambio estructural en la forma de producir vivienda social, para entregar soluciones habitacionales dignas, oportunas y de calidad a las familias. Con el objetivo de acelerar la entrega de viviendas y mejorar la productividad del sector, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), a través de su División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (Ditec), junto al Consejo de Construcción Industrializada, organizaron el seminario “Vivienda Industrializada: oportunidad de cambio para fortalecer la calidad y productividad de la construcción”, instancia que reunió a representantes del mundo público, privado, académico y gremial.
La actividad, realizada en el auditorio de Duoc UC, sede Alonso de Ovalle, contó con la participación del ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, quien llamó a fortalecer el trabajo colaborativo para avanzar hacia una industria capaz de responder con mayor rapidez a las necesidades habitacionales de las familias. Durante su intervención, la autoridad enfatizó la necesidad de impulsar innovaciones basadas en investigación aplicada, reducir los costos de la vivienda social y acortar los plazos de ejecución.
“Tenemos que avanzar hacia soluciones más eficientes, incorporar innovación real y hacernos cargo, además, de temas esenciales como el acceso al agua potable y el tratamiento de aguas servidas”, señaló el ministro. Por su parte, la jefa de Ditec, Gabriela Matta, destacó que la industrialización no constituye una única respuesta al déficit, pero sí una de las estrategias que pueden contribuir a enfrentar este gran desafío.
“Chile ha avanzado en los últimos años en el desarrollo de soluciones industrializadas, acumulando experiencia, capacidades y aprendizajes, y también identificando brechas que deben ser abordadas con seriedad. Estas incluyen aspectos técnicos, regulatorios e institucionales necesarios para que la industrialización contribuya efectivamente a las metas del Plan Habitacional”.
“El desafío es mirar la industrialización con ambición, pero también con realismo: entendiendo su potencial, pero reconociendo que su consolidación requiere trabajo técnico, coordinación institucional y una industria conectada y colaborativa”, agregó. En la misma línea, Pabla Ortúzar, presidenta del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), señaló: “El que hoy estemos acá, el sector privado, la academia y el Estado, es la prueba de que la colaboración que hace funcionar una obra industrializada puede y tiene que llevarse a cabo en un trabajo público, privado y con la academia, porque el futuro de cómo vamos a construir Chile no lo va a definir un solo actor: lo vamos a definir juntos o no lo vamos a poder definir bien”.