José Antonio Kast rechazó este sábado las presiones para que el Ejército asuma roles en seguridad pública y cuestionó a la oposición que promueve esa idea. Lo dijo ante militantes de la Unión Demócrata Independiente (UDI), el partido de la derecha clásica, durante un acto en Santiago.
La presión vino de varios frentes esta semana. Alcaldes, líderes opositores y actores políticos pidieron al Gobierno evaluar el despliegue de efectivos militares en centros urbanos. El detonante fue la muerte de un niño de 12 años, el lunes pasado, arrastrado por delincuentes juveniles durante un robo en la comuna de San Bernardo, al sur de Santiago. El caso golpeó a la opinión pública y volvió a instalar la seguridad como eje del debate político.
"Lo que no puede ser es que aquellos que denigraban, denostaban a nuestras Fuerzas Armadas y fuerzas policiales, hoy día sean aquellos que dicen que quieren la fuerza militar en la calle", afirmó el mandatario. La ironía fue la respuesta: la misma oposición que cuestionó a las instituciones castrenses hoy pide que salgan a las calles.
Kast no descartó por completo la colaboración militar, pero puso condiciones. Exigió respaldo político, jurídico y legal "para que ninguno termine condenado". La advertencia fue directa: "Si el militar actúa porque sale con armamento letal, ¿lo van a defender? Seguramente lo van a dejar abandonado".
El tema de seguridad ha sido un flanco de crítica constante, incluso dentro del propio oficialismo. Kast llegó a La Moneda prometiendo un gobierno de emergencia para frenar la violencia, promesa que chocó con la realidad. En mayo, a poco más de dos meses de asumir, realizó su primer cambio de gabinete. Reemplazó a Trinidad Steinert en el Ministerio de Seguridad por Martín Arrau, hasta entonces titular de Obras Públicas.
En su primera cuenta pública, a principios de junio, Kast anunció un proyecto de ley contra incivilidades y desórdenes públicos. Sin respuesta definitiva sobre el uso de militares, el caso del niño de San Bernardo sigue generando presión sobre el Gobierno.